PIF en gatos: guía de tratamiento

Guía completa para tratar la peritonitis infecciosa felina (PIF) en gatos.

La peritonitis infecciosa felina (PIF) se consideró incurable durante mucho tiempo. Gracias al tratamiento antiviral con GS-441524, hoy los gatos se recuperan. Esta guía explica qué es la PIF en gatos, cómo reconocerla en cada fase, cómo funciona el tratamiento y cómo cuidar a su gato durante todo el proceso.

92% de tasa de éxito Protocolo de 84 días Con guía veterinaria
Qué incluye esta guía

Cuatro partes, de los primeros signos a la recuperación completa.

Todo lo que necesita saber sobre la PIF en gatos y el protocolo de tratamiento, en el orden en que lo necesitará.

  • 1

    Las tres fases

    Cómo avanza la PIF y por qué el momento cambia el resultado.

  • 2

    Reconozca los síntomas

    Formas húmeda, seca, neurológica y ocular, y cómo se presenta cada una.

  • 3

    El tratamiento

    GS-441524, el protocolo de 84 días y cómo se fija la dosis.

  • 4

    Cuidados en casa y dieta

    Alimentación, hidratación, seguimiento y qué evitar durante el tratamiento.

92%
Tasa de éxito
84
Días de protocolo
2019
Ayudando a gatos desde
140K+
Gatos salvados
Lo básico

¿Qué es la PIF en gatos?

La peritonitis infecciosa felina (PIF) surge de una mutación del coronavirus felino (FCoV). El FCoV en sí es muy común y suele ser inofensivo. Se transmite por la saliva, las heces y los espacios compartidos, y como mucho causa una diarrea leve. En unos pocos gatos muta a PIF, que es mortal sin tratamiento. Hay dos formas, y ambas pueden volverse neurológicas u oculares si el tratamiento empieza tarde.

  • 1

    PIF húmeda

    La forma más frecuente. Se acumula líquido en el abdomen o el tórax, lo que causa barriga hinchada, pérdida de peso y dificultad para respirar. Suele avanzar rápido.

  • 2

    PIF seca

    Avanza sin acumulación de líquido. En su lugar se forman pequeños nódulos llamados granulomas en los órganos. Suele avanzar más despacio, con signos menos evidentes.

La PIF neurológica y la ocular pueden desarrollarse a partir de cualquiera de las dos formas si el tratamiento empieza tarde, y afectan al cerebro, los nervios o los ojos. Estos casos se dosifican de otra manera, así que cuente al especialista exactamente lo que encontró su veterinario.

Entender la enfermedad

Las tres fases de la PIF en gatos

Cuanto antes empiece el tratamiento, mayor es la probabilidad de una recuperación completa. Reconocer la fase le ayuda a actuar rápido.

  • 1
    Fase uno

    Inicial

    Fiebre que va y viene, algo menos de apetito, pérdida de peso y decaimiento. Fácil de pasar por alto, pero es el mejor momento para empezar.

    Empiece ya
  • 2
    Fase dos

    Intermedia

    Los primeros signos empeoran y aparecen barriga hinchada (ascitis), anemia, diarrea o ictericia.

    Actúe con urgencia
  • 3
    Fase tres

    Avanzada

    Los signos se agravan, el gato deja de comer, los ojos se enturbian y aparecen falta de coordinación o parálisis.

    Trate de inmediato
Primera parte

Síntomas de la PIF en gatos

Los signos dependen de la forma y la fase. La PIF húmeda es la más frecuente y causa acumulación de líquido desde pronto. Esté atento a:

  • 1Fiebre persistente
  • 2Decaimiento
  • 3Falta de apetito
  • 4Pérdida de peso drástica
  • 5Barriga hinchada (forma húmeda)
  • 6Dificultad para respirar
  • 7Vómitos
  • 8Diarrea
  • 9Ictericia
  • 10Anemia
  • 11Ojos turbios (forma ocular)
  • 12Falta de coordinación
Segunda parte

Tratamiento de la PIF en gatos

GS-441524 es el antiviral que cambió el pronóstico de la PIF. Se desarrolló en la investigación dirigida por el Dr. Niels Pedersen en UC Davis, demostró ser muy eficaz en estudios clínicos y nuestros especialistas aplican el protocolo desde 2019.

El protocolo de GS-441524.

GS-441524 se administra por inyección subcutánea o cápsula oral durante 84 días completos. La mayoría de los gatos mejoran claramente en los primeros 5 días, pero el tratamiento debe completarse aunque el gato parezca sano, o la infección puede volver.

  • Administración diaria durante 84 días, por inyección o cápsula.
  • Análisis de sangre aproximadamente cada 30 días para seguir la evolución.
  • La dosis se fija según el peso y nunca se reduce durante el tratamiento. Si el gato gana peso, la dosis sube.
92%de tasa de éxito con el tratamiento con GS-441524
  • 1

    Inyecciones o cápsulas

    Las inyecciones de GS-441524 sirven para todas las formas de PIF, incluidos los casos graves. Las cápsulas orales son para gatos que no toleran bien las inyecciones. Nuestros especialistas le recomiendan lo que mejor se adapta a su gato.

  • 2

    Garantía de recaída

    Si su gato recae en los 12 meses siguientes a completar un tratamiento de 84 días con productos CureFIP, cubrimos hasta el 50% del coste del tratamiento de la recaída. Se aplican condiciones, entre ellas un análisis de sangre final.

Tercera parte

Cuidados en casa y dieta

Unos buenos cuidados durante los 84 días marcan una diferencia real en la recuperación. Céntrese en estos cuatro puntos y mantenga informado al especialista.

  • 1

    Nutrición

    Ofrezca una dieta equilibrada, rica en proteínas y baja en carbohidratos. El pescado o el pollo recién cocinado despiertan un apetito débil. Si hay diarrea, unos días de comida seca pueden ayudar.

  • 2

    Hidratación

    Los gatos con PIF se deshidratan con facilidad. Tenga siempre agua fresca y limpia y compruebe que su gato bebe.

  • 3

    Un entorno tranquilo

    Los gatos en tratamiento se estresan con facilidad. Mantenga la casa tranquila y cómoda, el arenero limpio y dele mucha atención con cariño.

  • 4

    Seguimiento

    Vigile el apetito, la energía y el peso, y comunique los cambios al especialista. Los análisis de sangre cada 30 días confirman que el tratamiento funciona.

Evite durante el tratamiento: antibióticos del grupo de las fluoroquinolonas, inmunoestimulantes como vetriDMG o transfer factor, suplementos de lisina y pipetas antipulgas spot-on. Evite también vacunas y cirugías no urgentes hasta terminar el tratamiento.

Preguntas frecuentes

Preguntas frecuentes sobre la PIF en gatos

¿Se puede tratar la PIF en gatos?+

Sí. La peritonitis infecciosa felina (PIF) era mortal, pero el tratamiento antiviral con GS-441524 tiene una tasa de éxito del 92%. Cuanto antes empiece el tratamiento, mejor el resultado.

¿Cuánto dura el tratamiento?+

84 días, sin pausas, aunque el gato parezca sano otra vez. Parar demasiado pronto es la razón más frecuente por la que el tratamiento falla.

¿Qué tan rápido veré mejoría?+

La mayoría de los gatos mejoran en los primeros 5 días. Normalmente vuelve primero el apetito y después la energía. No es la meta, porque los 84 días deben completarse igualmente.

¿Inyecciones o cápsulas?+

Las inyecciones sirven para todas las formas de PIF, incluidos los casos graves. Las cápsulas son para gatos que no toleran bien las inyecciones. Nuestros especialistas le asesoran gratis sobre lo que mejor se adapta a su gato.

¿La PIF es contagiosa para otros gatos?+

No. Un gato con PIF no transmite la enfermedad a otros gatos, perros ni personas. El coronavirus felino del que procede sí puede pasar de un gato a otro, pero rara vez muta a PIF.

¿Se puede usar GS-441524 con otros medicamentos?+

GS-441524 puede darse junto con otros medicamentos que apoyen la salud del gato. Sin embargo, no se recomienda la lisina durante el tratamiento. Consulte siempre primero al especialista.

¿Qué es la garantía de recaída?+

Si su gato recae en los 12 meses siguientes a completar un tratamiento de 84 días con productos CureFIP, cubrimos hasta el 50% del coste del tratamiento de la recaída. Se requiere un análisis de sangre final y algunas condiciones más.

Encontrará más respuestas en las preguntas frecuentes de CureFIP.

Empiece el tratamiento

¿Cree que su gato tiene PIF?

La PIF avanza rápido, así que actúe pronto, cuando el tratamiento funciona mejor. Vea los tratamientos disponibles.

Esta página ofrece información general y no sustituye el consejo veterinario. Para un diagnóstico y un plan de tratamiento adaptado a su gato, consulte siempre a un veterinario cualificado.